Os quiero contar nuestro último rescate, el de Vivo.
Hola amigas y amigos:
Soy Laura y os quiero contar nuestro último rescate, el de Vivo.
Vivo era un cordero recién nacido al que abandonaron porque nació inmaduro y la encontraron medio muerto en el campo.

Le encontraron solo e incapaz de ponerse de pie. Y una persona de buen corazón se encargó de que Vivo llegara a buenas manos, hasta nuestra fundación, para asegurarse que Vivo tuviera la vida y los cuidados que todas las ovejas merecen.
Una historia de maltrato cruel
Cada año solo en España más de 10 millones de corderos son enviados al matadero.
Corderos machos como Vivo son enviados al sacrificio a una tierna edad de dos meses, cuando las ovejas pueden vivir hasta 14 años. Las madres, obligadas a parir son desechadas prematuramente por su desgaste a la edad de cinco años.
Muchos de ellos como Vivo no soportarán las duras condiciones de explotación.
Estoy segura que la madre de Vivo estaría feliz de saber que su hijo está teniendo un presente mucho más alentador del que le esparaba. Que Vivo es un cordero muy querido, de las pocos que tienen la oportunidad de crecer en un ambiente donde son respetados, pueden jugar y sentirse importantes.
«Estos son los primeros momentos de Vivo en en refugio. Pensábamos que no saldría adelante por su debilidad, le faltaba la lana y se veía como un pequeño cordero rosa. El más pequeño que hemos visto nunca. Pero lo cierto es que Vivo tenía unas ganas de vivir increíbles, y con los cuidados adecuados y el cariño nos ha demostrado que es un gran superviviente «

Estoy feliz de dar hogar a Vivo, de poder dedicar todos nuestros esfuerzos a seguir ayudando a los animales considerados de granja. Y a que las personas puedan ver y sentir como son en realidad.
Necesitamos apoyo para que animales tan maravillosos como Vivo sigan contando sus propias historias.
Cuidamos de más de 300 animales y no hemos dejado de rescatar ni siquiera en tiempos difíciles como los de ahora. Ellos disfrutan de cuidadores que los cuidan individualmente, de una comida saludable, un entorno adecuado, cuidados veterinarios y, sobre todo, de ser tratados como parte de nuestra familia.
Los animales nos necesitan


Salvamos vidas
En Fundación Santuario Vegan salvamos vidas como las de Sakura porque creemos que cada vida importa. Y porque la vida de cada habitante que es contada ayuda a otras personas a saber como son en realidad gallinas, cerdos, vacas o caballos.