Simón y su hermano Daniel llegaron a Fundación Santuario Vegan en octubre de 2017.
Salieron de una granja y parece ser que iban adoptados a una finca con más animales, pero al estar tan enfermos como estaban, no se los quedaron allí. Los gastos veterinarios necesarios para curar animales no todo el mundo está dispuesto a pagarlos, especialmente cuando se trata de animales «de granja».
Así que finalmente tuvimos que darles acogida ya que no queríamos que les pasase nada malo.
Venían enfermos, con una infección terrible en las articulaciones y estuvieron varias semanas de tratamiento, lavados articulares y medicación.
Tanto Daniel como Simón se recuperaron gracias a todos los cuidados y tratamientos. El año pasado tuvimos que amputar parte de su colita a Simón ya que se había hecho una herida y no cerraba, con el consiguiente riesgo de infección. Estuvo unas semanas en geriátrico para tener un mayor control pero ya vuelva a vivir con la familia grande de ovejas.
Simón es muy, muy cariñoso, le encanta comer pero le gusta más aún la compañía humana y te busca siempre que puede.