Jara llegó a Fundación Santuario Vegan el 8 de mayo de 2026. Fuimos a rescatarla hasta Cáceres.
A Jara le hicieron daño al nacer y sufre un grave problema en la cadera que afecta especialmente a una de sus piernas. Por eso, ya no les servía para explotarla y su destino habría sido el matadero.
Confiamos en que, gracias al equipo veterinario de la Universidad Europea, que está buscando la mejor forma de ayudar a Jara, podamos darle la vida posible.
Es solo una bebé que ha luchado desde el mismo día en que nació para seguir viviendo, y ahora necesita toda nuestra ayuda.
Pero Jara ya ha ganado, porque ha llegado a su paraíso. Aquí ya está siendo cuidada, protegida y rodeada de amor. Tiene una segunda oportunidad, algo que casi ninguna ternera en el mundo puede tener.
Estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para ofrecerle los mejores cuidados y la vida que merece: una vida en paz, respetada, protegida y querida para siempre.