Cali llegó a Fundación Santuario Vegan el 11 de marzo de 2013. La noche anterior una persona se cruzó con ella cuando salió a correr, con la placenta aún cubriendo su cuerpo e hipotérmica, y no pudo dejarla allí porque habría muerto. Recorrió con ella en brazos 10 kilómetros, hasta su casa y nos contactó por la mañana para ver si podíamos acogerla.
Cali tuvo que estar ingresada ya que tuvo una diarrea que ha empeoró mucho y cojeaba de una de sus manitas. Tras las pruebas vieron que Cali tiene un sobrecimiento de bacterias en su intestino. La cojera puede deberse a sus molestias estomacales. Esto es debido, muchas veces, a que bebés como Cali, en sus primeras horas de vida, no pudieron estar con su madre y tomar calostro.
Con muchos cuidados y amor, Cali pudo recuperarse y vive desde entonces feliz con su gran familia de ovejas. Desde 2014 está en geriátrico donde tenemos una mayor supervisión y las atenciones y comidas con más adecuadas para su edad.
Cuidamos de seres como Cali durante toda su vida y especialmente en las etapas más vulnerables, cuando son bebés y cuando son ancianos, por que es cuando más lo necesitan. ¿Nos ayudas a seguir cuidando a Cali y a sus compañeras?