Blanca llegó a Fundación Santuario Vegan el 30 de junio de 2016. La habían abandonado nada más nacer y su estado de salud era muy delicado. Al no haber podido tomar el calostro de su madre, Blanca estaba muy enferma y tuvo que ser hospitalizada de urgencia para intentar salvar su vida.
Al día siguiente llegó Blanco, otro bebé huérfano y vulnerable, y desde entonces se convirtieron en hermanos de Santuario. Juntos crecieron, aprendieron a confiar y encontraron el cariño y la seguridad que les habían negado al nacer.
Los primeros días de Blanca fueron muy difíciles. Necesitó muchos cuidados, tratamiento veterinario constante y atención las 24 horas. Pero Blanca tenía unas inmensas ganas de vivir y, poco a poco, consiguió recuperarse.
Hoy Blanca disfruta de una vida feliz junto a su familia de ovejas, rodeada de cuidados, amistad y amor. Es una oveja dulce, tímida y sensible que representa la fuerza y las ganas de vivir de todos los animales que llegan al Santuario buscando una segunda oportunidad.